9 cosas horribles de las MUJERES que pueden volver locos a los HOMBRES…

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Cuando nos miramos al espejo solemos comenzar a observar todos y cada uno de los defectos que nos han tocado en la ruleta genética. Pero aunque no seamos auténticas estrellas de cine, eso no quita que podamos ser completamente adorables. Para ayudarnos a superar algunos de los miedos más comunes hemos elaborado una lista de esas pequeñas cosas que nos parecen horribles pero que, en realidad, resultan tremendamente adorables para muchos hombres. Ten en cuenta que actualmente hay un 1’4% más de hombres que de mujeres, por lo que lo tienes más fácil.

Lo que le gusta a los hombres

Reírte a carcajadas

Aunque haya todo tipo de muecas y sonrisas disimuladas que expresen alegría, no existe nada más atractivo para muchos hombres que una mujer que sea capaz de soltar una buena carcajada. Y es que no hay nada más sincero que eso a la hora de comprender que has logrado conquistar a la otra persona con tu humor. Procura no ser exagerada ni fingir, porque es muy fácil descubrir una risa falsa, pero tampoco trates de disimular. Es simplemente tu seña de identidad. Y si alguien ama verte feliz, no te quedará mucho más que encontrar en esa persona.

Barriguita

Hay quien se obsesiona por no tener nada de barriga o de tener una auténtica tabla de abdominales. Pero aunque para algunas personas el extremo de grasa cero es obsesivo, para la mayoría es muy atractivo ver un poco de curvas en la figura. No hay que obsesionarse con las medidas perfectas que nos venden en las pasarelas, ya que no a todo el mundo le gusta estar con una persona que sea un auténtico palo. Quiérete sea cual sea tu peso y no te obsesiones, que siempre hay un público para ti esperándote. Más importante que que te quieran es que te quieras a ti misma.

Cicatrices y estrías

Si has tenido que subir de peso por cualquier motivo y luego has bajado de forma radical, lo más probable es que tu piel se haya tenido que estirar y se haya roto. Esto se traduce en unas marcas conocidas como estrías. Pero aunque para nosotros sean el centro de atención y la fuente de todos nuestros males, lo cierto es que a la mayoría de las personas se les pasará por alto, ya que muchos de ellos también las tienen por el mismo problema. Somos humanos y es normal que variemos de peso. No te obsesiones con ello.

Comer como un cerdito

A veces resulta tedioso ir a una comida y preocuparse sólo por no parecer una persona glotona, pedir una simple ensalada y procurar elegir cada trozo con tu cubertería. Pero hay muchas personas que prefieren alguien más natural, capaz de adaptarse a cada estilo y que sea capaz de comer una pizza o unas alitas de pollo con las manos. Al fin y al cabo es la forma más extendida en todo el mundo. No te preocupes por cómo puedas quedar luego, que no hay nada que un buen lavado elimine.

Mal hablada

Una chica decente debe siempre de cuidar lo que dice y cómo lo dice. Pero a la hora de la verdad no es eso lo que más atrae a nuestras parejas. Sobre todo en momentos más privados, donde ser un poco más atrevida se suele premiar bastante. Procura saber qué decir en cada momento y serás una persona enormemente atractiva para cualquier persona. Eso no quita que parezcas tener el síndrome de Tourette, recuerda que tampoco es un concurso de ver quién sabe peores palabras. Seguro que ahora te verás muy diferente.

Torpe

No eres una persona habilidosa, por decirlo suavemente. Si eres incapaz de andar y comer chicle a la vez, no te preocupes. A muchas personas les parece simpática una mujer que tiene algún que otro tropiezo. Sobre todo si pueden ofrecer su ayuda y sentirse importantes con ello. Tan sólo procura no estar todo el día en el suelo o acabarás por ser tachada de patosa. A veces es suficiente con saber reirte de tus fallos para que estos pasen de ser defectos a auténticas bendiciones.

Edad

Parece que nuestro atractivo tuviera fecha de caducidad. Pero lo cierto es que aunque vayamos envejeciendo, siempre tenemos algo que ofrecer a cambio a nuestros eventuales amantes. Desde más experiencia hasta mayor seguridad entran dentro del abanico de nuevos valores que nos ofrece la edad. Por ello no es raro ya ver a parejas formadas por una mujer madura y un jovencito que se desvive por complacerla. De nuevo el secreto está en saber apreciar lo que tenemos.

Dientes imperfectos

Otro de los puntos de obsesión es la dentadura. Queremos tener dientes perfectamente alineados y de un blanco perla impecable. Pero aunque creamos que todo el mundo nos analiza nuestra boca, lo cierto es que suele ser algo que pasa muy desapercibido. Al menos salvo que tengas un auténtico caos dental. Tan sólo procura lavarte los dientes y cuidar del aliento, pero no busques nada obsesivo. Al fin y al cabo es otra parte de ti. Y si alguien sólo te quiere por tener los dientes perfectos, pasa página.

Piel demasiada clara

Nadie tiene la piel ni demasiado clara ni demasiado oscura. Ni una es mejor ni la otra peor. Es simplemente el color que nos ha tocado genéticamente. Y por supuesto para cada tipo hay un público concreto. Si bien es cierto que la blanca tiende a ser más proclive a quemarse, a cada tipo de persona le queda mejor una tonalidad completamente diferente. Tan sólo es cuestión de quererse y no avergonzarse de nada de lo que nos ha tocado.

 

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