Dieta antistress, efectiva para peso ideal sin mucho esfuerzo

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Una buena alimentación es fundamental para controlar el estrés y la ansiedad. Nuestros expertos en nutrición saludable aconsejan las pautas básicas a seguir para llevar una correcta dieta anti-estrés que, además, nos ayudará a mantenernos en nuestro peso ideal.

Alimentos a evitar en la dieta anti-estrés

Una de las causas principales del estrés es tener los niveles bajos de glucosa en sangre. Por un lado niveles bajos de glucosa provocan irritabilidad, falta de concentración y nerviosismo, que hace que nos sintamos más estresados.

Por otro lado, en situaciones de estrés producimos más adrenalina, y ésta acelera nuestro metabolismo, lo que hace que aumentemos el consumo de carbohidratos, proteínas y grasas. Si hay un consumo rápido de carbohidratos nuestra glucosa en sangre sufre altibajos constantes y nuestro cerebro lo nota provocando el deseo de comer más alimentos, reacción bien conocida por personas que sufren de estrés. Por ello, debemos ser fuertes y evitar recurrir a alimentos llenos de azúcares y grasas saturadas por mucho que nos apetezcan porque a la larga contribuyen a aumentar nuestros niveles de estrés.

Además, los productos muy elaborados con muchos conservantes, potenciadores de sabor y otras sustancias químicas que sobrecargan nuestro organismo produciendo un estrés adicional que no necesitamos, especialmente en nuestro hígado. Cuanto más trabajo demos a nuestros órganos menos relajados nos sentiremos.

Comer en exceso también sobrecarga nuestros órganos, haciéndolos trabajar en mucho y  produciendo un estrés innecesario.

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Alimentos recomendados para reducir el estrés

    Alimentos con un índice glucémico bajo: cereales integrales, verduras, legumbres… ayudarán a mantener nuestros niveles energéticos estables y a reducir antojos y ansiedad. Además los cereales integrales ricos en triptófano ayudan a mejorar nuestro estado de ánimo. Una dieta rica en hidratos de carbono de asimilación lenta ayuda a alimentar el cerebro y a reducir los niveles de estrés.

    Alimentos ricos en vitamina C: en situaciones de estrés nuestro organismo utiliza más cantidad de esta vitamina, por ello, en situaciones de estrés es importante aumentar el consumo de alimentos que la proporcionen: las verduras de hojas verdes como la col y el brócoli son incluso más ricas en esta vitamina que las naranjas.

    Alimentos ricos en Magnesio: el magnesio ayuda a prevenir la ansiedad y está recomendado en tratamientos contra el estrés y la depresión. Relaja los músculos del cuerpo y tiene un efecto relajante sobre el sistema nervioso. Podemos encontrar cantidades importantes de magnesio en semillas de calabaza, almendras, avellanas, nueces, soja, garbanzos, perejil…

    Alimentos dulces de buena calidad, el sabor dulce relaja y es el que más presente debería estar en nuestros platos: calabaza, chirivía, zanahoria, cebolla,… son verduras que aportan un dulzor natural y equilibrado.

Para evitar los efectos nocivos y la baja de defensas inmunológicas (consecuencia del estrés) se requiere del consumo de una dieta rica en vitamina B. Los vegetales de color verde oscuro como el brócoli, acelgas y espinacas, los cereales y las leguminosas contienen porcentajes adecuados de ésta.

Algunos alimentos estimulan el buen funcionamiento de las células nerviosas ayudando al organismo a mantenerse relajado, mientras que otros favorecen la irritabilidad. Entre la comida que nos brinda relajación podemos encontrar el plátano, las almendras, el germen de trigo, la levadura de cerveza y las semillas de girasol.

En cambio, el alcohol reduce los niveles de vitamina B en sangre, lo que provoca irritabilidad; además, el consumo excesivo de café, refrescos de cola, productos enlatados y el uso de anticonceptivos disminuye los niveles de vitamina B en el organismo, lo que genera agresividad, depresión, cansancio o insomnio.

El complejo B está formado por varias vitaminas, las cuales favorecen la salud de las células nerviosas, al mejorar la calidad de vida y mantener al cuerpo alerta, relajado, con vitalidad y energía. También ayuda a enfrentar la carga de actividades que exige la vida moderna, de una forma natural, evitando las consecuencias adictivas que producen algunos fármacos utilizados para evitar la depresión o irritabilidad. Entre las vitaminas del complejo B se encuentran:

    Vitamina B1 (Tiamina ): Se encuentra en vegetales verdes como acelgas, berros y espinacas, en el maíz, avena, ciruelas pasas, nueces y levadura de cerveza.

    Síntomas de deficiencia: Fatiga, pérdida de peso, depresión, edema y problemas gastrointestinales.

    Vitamina B2 (Riboflavina): Se encuentra en el hígado, leche, huevos, aguacate, vegetales verdes y amarillos, granos y semillas. Síntomas de deficiencia: escoriaciones en la boca, lengua inflamada, ojos irritados, anemia y dermatitis.

    Vitamina B3 (Niacina): Se encuentra en hígado, carne, pescado, aguacate, queso, granos nueces y papas. Síntomas de deficiencia: indigestión, debilidad, diarrea, insomnio y dolores de cabeza.

    Vitamina B5 (Acido pantoténico): Se encuentra en carne, pollo, hígado, huevos, salmón, almejas, jalea real, arroz, aguacate y semillas. Síntomas de deficiencia: desórdenes cardiovasculares, indigestión, debilidad, infecciones.

    Vitamina B6: Se encuentra en carne, pollo, pescado, plátanos, vegetales verdes, jitomates, cereales y nueces. Síntomas de deficiencia: lesiones en la piel, dermatitis, anemia, desórdenes nerviosos y debilidad.

    Vitamina B12: Se encuentra en carne, hígado, yemas, cangrejo, sardinas, salmón y ostiones. Síntomas de deficiencia: crecimiento lento, lengua inflamada, anemia y nerviosismo.

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    El complejo de vitamina B es esencial para la salud del sistema nervioso. Su deficiencia provoca irritabilidad, depresión, dolor de cabeza, ansiedad, insomnio y dificultad para concentrarse.

También podemos contar con la ayuda de algunos remedios herbales que se han usado desde tiempos ancestrales para mantener la salud del sistema nervioso como el azahar, tila, lechuga, valeriana, kava- kava, manzanilla, hierbabuena, passionaria y melisa; estas plantas se usan en medicina natural por sus efectos sedantes; además, evitan el insomnio y la excitación nerviosa y regulan el ritmo cardiaco. Aquí les presentamos algunos ejemplos:

Hierbabuena: Sustancia usada por los nativos indígenas para evitar peleas y calmar los nervios. Reduce tensiones y ayuda a crear un ambiente relajado.

Kava- Kava: Planta originaria de las islas Fidji, contiene kavaína, sustancia que actúa como relajante muscular y reduce los estados de ansiedad, tensión y excitación, induce a un sueño reparador, alivia el insomnio y el nerviosismo.

Valeriana: Ha sido considerada como uno de los mejores calmantes y antiespasmódicos, aminora los efectos de la histeria, jaqueca e insomnio.

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¿En cuánto tiempo notaremos el efecto de la dieta anti-estrés?

En 3 semanas empezamos a notar cambios, para entonces nuestro plasma sanguíneo ya habrá cambiado, y los niveles de alcalinidad se habrán normalizado. En 4 meses, habrá cambiado completamente la calidad de nuestra sangre y podremos notar profundamente los efectos de la nueva alimentación.

¿De qué debe acompañarse el cambio de alimentación para eliminar el estrés?

La alimentación es una pieza importante en nuestra salud para mantener a raya el estrés, pero no la única. Es importante hacer un cambio en nuestro estilo de vida. Mantenerse mental y físicamente activo es importante, siempre en su justa medida, hay que encontrar el equilibrio adecuado para cada persona. Actividades como el yoga, el tai chi o la meditación nos ayudarán a gestionar el estrés y la ansiedad. Además, mantener una actitud positiva y optimista ayuda a mejorar nuestro estado anímico.

Por otro lado, un buen descanso también es importante, ya que dormir bien ayuda a reducir el estrés y a combatir la irritabilidad, y además beneficia nuestra memoria y ayuda a nuestro sistema inmunológico.

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